CÓMO EMPEZAR A ESCRIBIR UN LIBRO

 La ilusión es suficiente para COMENZAR A ESCRIBIR UN LIBRO, pero no es suficiente para conseguir terminarlo. En este artículo descubrirás los 9 PASOS para comenzar y terminar de escribir un libro con potencial de venta.  


La mayoría de los autores con los que he trabajado, una vez que han decidido (a veces después de meses o incluso años) que ha llegado el momento de empezar a escribir un libro, tienen una sensación de vértigo seguida de una etapa de ilusión y motivación.  


Es la alegría de pensar que van a cumplir un sueño.  


Este es el momento de pedirles un compromiso. Hay que ponerse a trabajar con «pico y pala». 


La gasolina con la que se consigue que esa motivación no decaiga es contar con un método que te ayude comenzar a escribir un libro e ir paso a paso alcanzando objetivos diarios que te lleven al sueño final de conseguir escribir ese gran libro. 


¿Quieres conocer este método? Es el método de Triunfa con tu Libro con el que más de 1 000 profesionales han conseguido escribir su obra, aunque tuvieran la sensación de no tener tiempo, confianza o motivación.  


En qué consiste: 

#1. FIJA UNA FECHA LÍMITE EN LA QUE TENER LISTO Y PREPARADO PARA PUBLICAR ESE GRAN LIBRO QUE TIENES EN MENTE

Compromiso de fecha límite de la autora Cristina Petratti para escribir su libro: Pierde Peso 


Todavía puedes darle más fuerza si lo ligas a una fecha que sea importante para ti.  

 

Si no encuentras una fecha personal para cuando te propongas tener tu libro escrito, lígalo a cualquier evento (la feria del libro de tu ciudad, el Día del Padre, la final de fútbol de tu equipo favorito, etc.). 

 

En mi caso, cuando escribí Triunfa con tu libro, mi compromiso fue tenerlo listo para un 8 de octubre, día en el que estaba invitada como ponente a un evento virtual organizado por Laura Ribas, coach de marketing digital, en el que participaban unas 6 000 personas. Era un momento perfecto para dar a conocerlo, ¿lo iba a desaprovechar? ¡Claro que no!  

#2. ESCRIBE SIN CORREGIR


Ya tienes la temática y la estructura del libro y tu compromiso firme. Ahora hay que empezar a escribir.  

 

Mi primer consejo es que lo hagas sin corregir. 

 

Ya me puedo imaginar tu cara, seguro que eres muy minucioso con lo que emprendes. Muchos lo son. Esa cara de: «Esto no es para mí». Imposible. 

 

La he visto muchas veces. Y también la incredulidad de esos perfeccionistas que reconocen, después de escribir sin corregir, que es lo que más les ha ayudado a acabar su libro. 

 

Si escribes y al mismo tiempo corriges, estás conduciendo un coche con acelerones y frenazos consecutivos.  

 

Te propongo redactar sin corregir para que puedas sacar ese libro que ya tienes pensado. No te preocupes; en la etapa siguiente vas a poder rectificar todos los errores. En esta fase solo vas a desarrollar un primer borrador. No tengas miedo, es únicamente para ti. 

 

Escribir sin corregir significa que debes hacerlo sin preocuparte de las faltas de ortografía o gramaticales, de releer y modificar lo que has escrito, de parar de escribir para ir a buscar información a Google o investigar algún dato o información que necesitas incluir. 

 

Muchos autores en esta etapa sienten la necesidad de investigar. En un 50 % de los casos esa necesidad obedece al autosabotaje (¿recuerdas?, lo hemos visto en el capítulo 10), el miedo que tienes a cambiar, te paraliza y aplaza la redacción de tu libro.  

 

Investigar mientras escribes es una tentación muy peligrosa. Conozco profesionales que llevan meses, ¡años!, investigando. Profesionales con mucha experiencia y reconocido prestigio en su campo y aun así tienen este miedo paralizante. 

 

Cuando realmente sea necesario ese dato, ejemplo o contenido, no lo busques ahora, anota en tu escrito cosas como: «Ver después este dato», «Añadir tal cita», «Leer tal artículo». Pero sigue escribiendo sin corregir. No pares. 

 

Por cierto, te recomiendo que guardes tu libro cada día después de escribir en al menos dos archivos diferentes. He conocido a más de un autor que ha perdido gran parte del material por tenerlo en un solo lugar. 

Escritura superproductiva: el dictado de voz

Si eres capaz de escribir con un programa de dictado de voz, vas a ir unas tres a cuatro veces más rápido que escribiendo desde un teclado. 

 

Cipri Quintas, autor del superventas El libro del networking, siempre comenta que él escribió su libro dictándoselo a SIRI. 

 

Esta forma de redactar al dictado es muy tentadora, pero pocas personas hablan como escriben. Si es tu caso, el dictado de voz es ideal para ti. 

 

Y si, te pasa como a mí, que no hablo igual que escribo, tal vez puedas utilizarlo para alguna parte de tu libro que casi te sepas de memoria porque has hablado de ello muchas veces. 

 

Si escribes el libro al dictado, en la mayoría de los casos, eso será un preborrador y al terminarlo tendrás que hacer el primer borrador sobre el texto dictado. 

 

Una herramienta gratis que te recomiendo para escribir al dictado es Google Drive: abre un documento en Google Drive y vete a la pestaña «Herramientas», verás que una de las opciones que aparece es «Dictado de voz». Haz clic en el icono que representa el micrófono y comienza a hablar. Así de fácil. Luego copia y pega el texto en tu borrador. 

#3. ESCRIBE CLARO, SENCILLO Y DIRECTO


A la hora de redactar no necesitas ser Cervantes, Muñoz Molina o cualquier otro autor consagrado, no estás escribiendo una novela, se trata de un libro de no ficción. 

 

Tu estilo debe ser: claro, simple y directo. 

 

En esto los norteamericanos son los mejores. Ellos utilizan el acrónimo KISS, que es precisamente eso: Keep It Simple and Straight (mantenlo sencillo y directo). 

 

Cuando escribas, hazlo como si lo hicieras para una persona, un amigo al que quieres ayudar. Tu escritura será más fluida, te podrás más en la piel de tu público objetivo. 

 

Si lees los comentarios que dejan los lectores en los libros de no ficción de tu temática, verás que hay muchos que agradecen ese estilo claro, sencillo y directo. 

 

Habrá partes de tu libro que salgan de forma fluida y otras te costarán más porque tú mismo necesitas esclarecer bien ese contenido y escribirlo, te forzará a entender antes lo que vas a explicar. La claridad te irá llegando a medida que desarrolles el contenido. 

 

Por eso, escribir un libro te ayudará a ordenar y clarificar esas ideas y conocimientos que llevas dentro de ti. Escribir te fuerza a pensar con nitidez. 

 

Muchos oradores se sorprenden de la claridad que escribir un libro les aporta a sus conferencias, incluso aunque lleven muchos años dando charlas sobre el tema. 


#4. ESCRIBE CADA DÍA


Vas a tener la tentación en algunos momentos de dejarlo. Véncela.

Puede ser que, por cuestiones de fuerza mayor, te resulte imposible escribir. No pasa nada. Pero que no sea excusa para que al día siguiente no lo hagas.

Si dejas de ir el gimnasio un par de días, ¿es excusa suficiente para dejar de ir? No; es tan sencillo como volver.

Fallas un día, no pasa nada, perdónate y continua al siguiente. Ruben Turienzo, en su libro “Haz que suceda”, nos explica la estrategia que hay que seguir cuando fallamos para poder alcanzar nuestras metas.

¿Puedo dejar de escribir un día a la semana? Si lo puedes evitar, mejor. Si te resulta muy cuesta arriba, descansa ese día libre, pero mantente firme, solo ese día a la semana e intenta que sea siempre el mismo.

El 99 % de los autores que he conocido han escrito sus libros a la vez que seguían realizando sus trabajos o tareas habituales.


#5. 1 000 PALABRAS AL DÍA

Ponte un objetivo de tiempo y de cantidad de palabras al día. 


Sí, ¡cada día!  


Tener un objetivo diario medible te va a ayudar más de lo que esperas. Y poco a poco ese hábito hará que acabes disfrutando tu tiempo diario de escritura. 


Utiliza un calendario para anotar cada día el número de palabras que has escrito y el tiempo que has utilizado y, si puedes, compártelo con otro autor o cualquier otra persona o grupo de tu confianza. 

 

En la web de recursos de este libro: Triunfacontulibro.com/1000palabras puedes descargarte un modelo de calendario para llevar este control diario. 

 

¿Y tienen que ser 1 000 palabras? 

 

No necesariamente, pero te recomiendo que, si tu libro quieres que esté escrito, corregido y publicado en 90 días, mantengas ese ritmo de 1 000 palabras al día. 

 

Acomete el compromiso de 1 000 palabras al día y al cabo de 30 días tendrás escritas 30 000, esto es aproximadamente de 120 a 160 páginas de un libro en papel. 

Si tu libro va a tener una extensión mayor, tendrás dos opciones: dedicarle más tiempo diario o escribir más palabras cada día.  

 

Lo importante es que tengas en mente un número de palabras y el tiempo diario que vas a dedicar para redactarlas. 

 

Para escribir 1 000 palabras al día tendrás que dedicarles de una a dos horas al día.  

 

Para fijar tu tiempo diario de escritura, sé realista. Las horas que emplees dependerán de tu jornada, del tiempo de que dispongas y también de la velocidad de tu escritura: ¿una hora?, ¿dos horas?, ¿media hora?, etc.  

 

Lo que está claro es que es un tiempo que tienes que «rascar» de tu día a día. Para escribir un libro debes levantarte antes, acostarte más tarde o emplear menos horas para ver la televisión a su serie favorita de Netflix. 

#6. HAZ PARTÍCIPE A LOS DEMÁS DE TU PROGRESO


Los autores que participan en nuestro programa RETO, con el objetivo de escribir y publicar un libro con potencial de venta, destacan como una de las principales ayudas a conseguir su meta el hecho de participar en un grupo donde se apoyan unos a los otros, y donde pueden compartir sus progresos y sus inquietudes. Esto le motiva mucho a no abandonar el barco y disfrutar del viaje.

El ánimo entre compañeros hace mucho para vencer esa «vocecita» interna que nos dice: «No te propongas escribir un libro; tú no puedes».

Participan así con el resto de autores exponiendo el número de palabras y tiempo dedicado a diario, también si tienen algún bloqueo o han hecho un progreso excepcional.

Autores compartiendo sus progresos



Aquí tienes algunos testimonios de los que supone el apoyo de un grupo: 

 

<<Me hacéis un bien infinito, me hacéis sentir parte de un grupo con un capital humano y profesional brutal, y me hacéis, sobre todo, ser. Ser yo misma, seguir hacia delante, poner el foco en mí, buscar ayuda sin juicios y sin sentirme mal. Me estáis ayudando a seguir creciendo, así que sólo puedo daros las gracias mil millones de veces. Y a ti, Ana, gracias también por la oportunidad de hacer de este sueño, una realidad.>> Itxaso Benítez, autora de Aruna. 
 
<<Muchas gracias Ana ! Infinitas gracias a todo el equipo ! Estoy feliz porque rompí con todas mis creencias y limitantes que no debo ser Cervantes para escribir un libro! Gracias confinamiento! Y a todos los autores compis motivadores e inspiradores! ️>> Cristina Petratti, autora de Pierde Peso 
 
<<Gracias siento vuestro cariño y apoyo y eso me ayuda mucho. Seguir con mi libro también. Un abrazo fuerte a todos!!!>> Consuelo Rodríguez 
 
<<Muchas Gracias a todos. La verdad que sin conoceros siento un gran apoyo de este grupo que ya es familia!>> Susana Fernández García. 

 
 

Como es probable que hagas la ruta del autor en solitario, intenta buscar alguna otra persona que esté en proceso de escribir un libro y compartir vuestros progresos. Ya verás cómo ayuda.

#7. ELIGE UN MOMENTO DEL DÍA PARA ESCRIBIR


Según sea ese momento elegido, los autores podemos clasificarnos en alondras, búhos o colibrís. 

 

Las alondras, como es mi caso, trabajamos mejor a primera hora de la mañana. Es cuando estamos con la mente más despejada. Somos más creativos y escribimos más fluido. 

 

Escribir como alondras, tiene una ventaja y es que te quitas de encima el estar el resto del día con ese runrún de «todavía no he escrito y no sé si me dará tiempo». Ya lo tienes hecho y cuentas con esa satisfacción del deber cumplido el resto de la jornada. 

 

Pero también hay autores búho: son los que escriben mejor por la noche. A mí me resulta increíble que se pueda tener la mente despejada por la noche, pero lo he visto a menudo. Según mis cálculos, y a ojo de buen cubero, un 30 % de los autores son noctámbulos. Su mente se relaja y está más activa en ese momento del día. Si es tu caso, perfecto. Fija tu horario nocturno. 

 

Y luego están las rara avis que escriben mejor por la tarde o los que picotean y escriben en diferentes momentos del día. Son los colibrís. La mayoría de los colibrís lo son más bien por necesidad. Por ejemplo, padres o madres trabajadores con niños pequeños o personas con algún mayor a su cargo que tienen que sacar ratitos a lo largo del día. Esas obligaciones no deben ser una excusa; analiza bien dentro de tu jornada dónde está ese hueco o dónde lo vas a crear para que nadie te moleste y te encuentres más a gusto. 


#8. ELIGE EL LUGAR ADECUADO PARA ESCRIBIR


Mira dónde escriben algunos de nuestros autores


Créate un ambiente en el que te encuentres cómodo. 

 

Busca ese rincón, que puede estar en tu casa, en tu oficina, en un coworking o en ese café tan agradable que hay cerca de donde vives. 

 

Algunas personas no quieren escuchar un solo ruido al escribir y otras sí necesitan sonido de fondo o música. 

 

Yo suelo trabajar desde la mesa de mi oficina, previa limpieza para quitar los muchos papeles que suelo tener encima, y me pongo una lista de Spotify de Hans Zimmer, el compositor de grandes bandas sonoras del cine como Gladiator, el Rey León o Batman 

 

Si te inspiran los sonidos procedentes de la naturaleza, con la herramienta Noisli podrás elegir entre productividad o relax y pinchar en iconos como árboles, hojas, nubes, viento, noche o fuego.  

 

Ver enlace a Noisli en la web de recursos del libro: Triunfacontulibro.com/1000palabras  


#9. PON EL CARTEL DE «NO MOLESTAR»

Indica a la gente que pueda haber en tu entorno el horario que te has propuesto para que, por favor, no te interrumpan. Es tu tiempo.  

 

Si lo adviertes desde el principio, mejor. Para escribir este libro, establecí un horario de 9:30 a 11:00, mi equipo lo sabía y mi familia también. Los primeros días a lo mejor lo tendrás que recordar a menudo, pero una vez que escuches un «puuff» o «pues vaya», ya verás, no te incordiarán más. 

 

De todos modos, esto no basta, tú también tienes que evitar las tentaciones de mirar el WhatsApp, las redes sociales, buscar en Google o escuchar las noticias. Frénalo. No lo hagas. Ahora solo tienes que hacer una cosa. ¡Escribir! 

Aquí tienes testimonios de varios autores de nuestro Programa RETO que comparten lo que fue el antes de comenzar a escribir su libro y el después 




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