Cómo escribir un libro ¿Por dónde empiezo?



¿Llevas años pensando en esa historia que revolotea por tu mente, pero todavía no te has atrevido a darle forma?


Muchos pueden ser los motivos que te frenen para no tomar acción y convertirlo en realidad:

  • Dudas acerca de la estructura a seguir ¿cómo ordenar todas las ideas?
  • Sentir los famosos “bloqueos del escritor” como el miedo al ridículo
  • Ser un gran procrastinador y poner la tarea de escribir en una lista de espera “eterna”
  • …etc.

Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, este post es para ti. Quédate conmigo a lo largo de este artículo, donde te mostraré paso a paso el camino a seguir para conseguir tu meta: escribir tu primer libro.


Dos buenas noticias:


1- La fuerza de voluntad se entrena, por lo que en cuanto adquieras el hábito, ya no supondrá un esfuerzo sentarte y dejar volar la imaginación.

2- Las nuevas tecnologías están aquí para ayudarnos y en cuanto a la escritura, existen numerosas herramientas muy útiles que contribuirán a que no perdamos el foco.

Antes de comenzar quizás te estés haciendo la pregunta del millón


¿Cuál es la clave para que un libro tenga éxito?


En realidad, no existe solo una, son varias y las iré desarrollando a lo largo de este post, sin embargo, antes de dar el primer paso, debes meditar sobre lo siguiente: ¿Tienes claro el género del libro sobre el que vas a escribir y el tipo de público al que te vas a dirigir?

Si todavía no tienes respuesta a estas preguntas, te invito a que te tomes el tiempo necesario para hacerlo. Investiga sobre tu target, tus lectores, ¿qué tipo de personas estarían dispuestas a comprar tu libro?

Lo ideal siempre es escribir sobre un género del que tengas amplio conocimiento ya que, de esta manera, podrás ponerte en los zapatos del lector y ser crítico y benevolente contigo mismo.

Por ejemplo, si eres fan y consumidor de novelas de aventuras, hazte preguntas del tipo: ¿qué fue lo que te convenció para comprar el último libro que has leído sobre este tema?

Llegados a este punto vamos a suponer que esta parte la tienes superada y quieres comenzar a escribir tu primera obra.


10 Pasos a seguir para lograr escribir un libro con éxito

El orden sería el siguiente:

#1. Escribe siempre en el mismo lugar


Existen teorías que dicen que el cerebro tarda 21 días en adquirir un hábito. Quiere esto decir que en cuanto traspasemos esa barrera y lleguemos al día 22, todo se volverá mucho más sencillo y la procrastinación irá en descenso.

Elige el lugar en el que mejor te encuentres emocionalmente para escribir. No significa esto que tengas que construir un templo de escritura en tu casa, pero todos tenemos un lugar al que acudimos cuando queremos desconectar del mundo y concentrarnos en una tarea.

Te aconsejo que prepares o decores este espacio a tu gusto, con pequeños detalles u objetos que te ayuden a focalizarte. Puede ser una fotografía, una figura, encender siempre el mismo incienso o vela aromática que nos trasmita motivación y ganas, etc.

#2. Vacía tu mente en el momento

El acto de “vaciar tu mente” aunque suene raro es súper útil. Como escritores la inspiración nos puede asaltar en cualquier momento; dando un paseo por la playa o montaña, en la parada del autobús, trabajando, etc.

Si es posible, aprovecha ese instante para anotar todas las ideas en un papel o a través de tu smartphone (hoy en día es raro no tener uno), descargándote alguna aplicación que te permita hacer “escritura por voz”. En Google drive tienes esta opción disponible abriendo un nuevo documento y activando el micrófono.

Lo bueno de Drive al igual que otras aplicaciones de este estilo como Scrivener, es que, al estar alojadas en la nube, puedes ir escribiendo tus notas y visualizarlas desde cualquier dispositivo incluso sin conexión a Internet. Esta última es una herramienta de pago, pero te permitirá tenerlo todo en un único lugar.

#3. Cada paso es un pequeño logro, divide tu proyecto

Ha llegado la hora de la verdad, de definir la estructura que tendrá nuestro libro. A voz de pronto pensar en escribir una obra de 400 páginas puede darnos mucho vértigo e incluso llevarnos a abandonar la idea.

Vayamos por partes…

Con pequeños objetivos, se consigue finalizar un proyecto.

Separa esta gran idea que tienes en mente en pequeñas piezas. Visualízala de forma esquemática. Ha llegado el momento de echar mano de la habilidad que todos teníamos en el colegio o Universidad de ir resumiendo temas densos en esquemas y gráficos.

Un consejo es ir definiendo todas las tareas que harás por semana. Apunta en lo que te centrarás cada día y no desvíes tu atención hacia otra parte del libro. Siempre es mejor finalizar una tarea antes de pasar a la siguiente que tener varias abiertas a la vez y no acabar ninguna. Esto nos llevará la desmotivación y posible abandono.

Esquematizando tus ideas, si por cualquier motivo tuvieses que abandonar la escritura durante un tiempo, podrías retomarla en el futuro aprovechando todo el trabajo hecho anteriormente.

Además, piensa que si quieres enviar tu obra a editoriales, tendrás que presentar una “propuesta editorial” que por lo general suele constar de una Sinopsis, una parte “Sobre el autor”, definición de tu Target y el tipo de Promoción que te gustaría o estas llevando ya acabo para tu novela.

#4. Desentierra tu gran idea

De todas las ideas que se te han ocurrido para escribir tu libro ¿Cuál crees que es la mejor? ¿la que encajará con tus lectores objetivo?

Mi consejo es que trates de escribir sobre un tema del que además de tener conocimiento, te apasione. De esta forma sentirás ganas de escribir cada día llegando a convertirse en tu momento de liberación.

Por ejemplo, libros como la saga de Harry Potter enganchan al público desde el primer momento ya que todas sus tramas están muy bien definidas desde el principio.

Insisto en lo que te dije en los primeros párrafos. Dedica tiempo a la investigación en tu sector. Analiza los best sellers del género: ¿qué dicen las críticas sobre ellos?¿qué partes alaban más los lectores?

Intenta trasmitir la motivación que sientes cuando escribes a tus lectores, esta será la clave del “engagement”


#5. Escribe todos los días a la misma hora

Una vez superados todos los pasos anteriores, es muy importante que definas un bloque de tiempo para escribir y lo repitas cada día.

Lo ideal es escribir unas seis horas a la semana que puedes dividir como quieras; en tres días, en dos, o en una hora cada día de lunes a sábado.


Es fundamental que siempre sea a la misma hora. Recuerda que somos seres de costumbres, por lo que de esta forma será tu propio instinto el que te lleve a repetir esta tarea cada día.

Mi consejo es que elijas un bloque del día en el que encuentres tranquilidad y sobre todo mínimas distracciones e interrupciones. Hay muchos autores que prefieren levantarse una hora antes de lo habitual cuando están creando o acostarse una hora después. Así se aseguran que la casa esté tranquila y no haya nada que los distraiga del foco.


#6. Pon una fecha tope para la finalización de tu libro

“If you talk about it, it's a dream, if you envision it, it's possible, but if you schedule it, it's real.” Anthony Robins

Si hablas sobre ello (me gustaría escribir un libro), es un sueño, si lo visualizas (imaginándote con tu libro bajo el brazo), comienza a ser posible, pero si lo programas en tu calendario es real.

Ponerse una fecha es una medida clave para llegar a tu meta. En este caso es mejor aplicar el principio de “mejor hecho que perfecto”. Cuando se trata de escribir un libro, solemos ser perfeccionistas y podemos darle mil vueltas a nuestra obra entrando en un bucle sin salida.

Programar tu agenda cada día con un bloque de tiempo para escribir hasta llegar a la fecha tope es una medida muy eficaz. Servirá de elemento de presión y preparación para que cuando tu libro sea un éxito, puedas cumplir los plazos y deadlines impuestos por las editoriales.

Po supuesto, es importante ser realista. Si sabes que este mes apenas vas a contar con tiempo para escribir, ponerse un plazo de 30 días podría ser contraproducente llevándote a la frustración.

Un truco para cumplir el calendario es fijarse un número de palabras aproximado al día. Entre 1.500 y 2.000 podrían ser las adecuadas.

#7. Si un día no te sientes inspirado, date una vuelta y regresa

Obligarse a establecer una rutina de escritura está muy bien pero no todo vale. Si un día te sientas y no eres capaz de escribir nada o lo que te sale no tiene ni pies ni cabeza, tómate un descanso.

Sal a la calle, da un paseo, vete al gimnasio, cocina, lee un rato, ponte una película, lo que sea que te haga desconectar y sobre todo sitúe a tu mente en otro contexto.

Probablemente después de esta oxigenación, si vuelves a intentarlo todo fluirá con normalidad.

Y si aun así no eres capaz de escribir más de dos líneas, tampoco pasa nada. Seguramente al día siguiente compensarás el tiempo perdido y no podrás parar de escribir.

#8. No olvides desconectar tu email y Redes Sociales

El email y las RRSS son las mayores causantes de nuestra procrastinación diaria, por lo que es muy importante mantenerlas bajo control. ¿Cuántas veces compruebas si ha llegado algún correo nuevo a tu bandeja de entrada? ¿o si te ha llegado esa respuesta que estás esperando?

Seguramente muchas…¿alguna vez te has parado a pensar el tiempo que perdemos en atender las prioridades de otros?

Sí, has leído bien. Estar constantemente pendiente del correo es atender a las peticiones de terceros y desviar tu atención de tu proyecto principal: escribir un libro.

Con las redes sociales es aún peor, ya que podemos pasar horas y horas navegando, viendo imágenes, leyendo artículos, etc.

Consejo:

Deshabilita la automatización del correo. ¿Cuántas veces has estado trabajando en un documento e interrumpido la tarea porque por la parte derecha de la pantalla te llega el aviso de un correo entrante? Más de las que puedes admitir.
Esto hace que pierdas dos cosas: tiempo y la concentración en lo que estabas haciendo.

Si respetas el trabajo en bloques de tiempo te sentirás satisfecho por haber cumplido con tu meta del día y después podrás comprobar tus mensajes o últimas noticias en Redes Sociales.

#9. Trabaja a fondo el comienzo y el final

La primera página de un libro es la que hará que el lector se enganche y no pueda parar de leer o por el contrario se aburra y deje tu libro en la estantería para empezar otro.

A lo mejor tu historia es estupenda y empieza a cobrar forma a partir del primer capítulo. Este es el error de muchos autores, comenzar haciendo una larga introducción sin ir al grano del meollo.

Comienza tu obra exponiendo los puntos fuertes y la trama principal. Que el lector sepa en todo momento de que va el libro, cuál es el principal problema al que se enfrenta el personaje/es.

Imaginemos una telenovela. Los primeros cinco minutos siempre son del resumen de capítulos anteriores, de tal forma que, aunque nunca hayas visto la serie, ya te han puesto en precedente y además te han enganchado.

Lo mismo ocurre con el final. Cuando finaliza un capítulo te dejan con la intriga hasta la próxima emisión.

Con un libro pasa exactamente lo mismo. Intenta terminar cada uno de tus capítulos con una pizca de misterio. Esto se consigue por ejemplo dejando una historia, escena a medio acabar.

Independientemente de cuál sea tu género, tu libro debe tener un comienzo que enganche y un final memorable.

#10. Felicítate por el trabajo bien hecho

Ya estamos en el punto final, has conseguido finalizar tu libro. Esa idea que rondaba por tu cabeza desde hacía meses o años se ha convertido en una realidad.

Tómate un respiro para felicitarte y disfrutar de un trabajo bien hecho. Es importante celebrar los logros para seguir motivado.

Necesitarás fuerzas para la siguiente etapa que será de publicación y promoción de tu libro.


¡Enhorabuena!