El título de un libro

¿Por qué va a fijarse un lector en tu libro, cuando está ojeando otros muchos?


Tanto si se encuentra en una librería física como en una online (seguramente esa librería será Amazon), tu libro no es el único. Hay muchas otras opciones.


Si desperdiciamos el segundo en el que la vista del lector pasa rápidamente por nuestro libro, estamos perdidos. Todo el esfuerzo de escribir tu obra habrá sido en vano.


¿Cómo destacar ante tanta oferta? La respuesta es evidente: con la portada y el título.


Al título le vas a dar mil vueltas; vas a tener muchas dudas; vas a pensar en varios, de los cuales la mayoría no te convencerán. Es lo habitual. Hay que esperar a que aparezca el «chispazo» que te diga que ese es el que quieres.


A mí se me ha ocurrido más de un título conduciendo, debe de ser que me inspira.


Fernando Botella, escritor y conferenciante, me contó una anécdota muy curiosa de cómo se le ocurrió el título de su segundo libro. Todo sucedió en un avión, un domingo por la tarde mientras volaba de Londres a San 2 www.triunfacontulibro.com Francisco donde había sido invitado a dar una charla en Google sobre liderazgo. Solo le habían dado nueve minutos. No era fácil condensar en tan poco tiempo todo lo que quería contar. Finalmente, le vinieron a la cabeza tres palabras: humildad, humor y hacer. Y las apuntó en el único sitio que tenía a mano, la bolsa para los mareos que tenía delante de su asiento. Al aterrizar fue a dejar la bolsa y le asaltó la idea de lo que sería su próximo libro: El factor H. 


Vamos a ver cómo podemos conseguir esa inspiración de Fernando Botella que necesitas con desvelo para tu título.


Ideas:



— Llamar la atención, despertar la curiosidad

Marca ese sueño que persigue el lector, esa nueva identidad a la que aspira o ese gran beneficio que quiere alcanzar.


Lo vas a ver más claro con este ejemplo: El pequeño libro que hará grande tu vida, de María Fernández; Multiplica como nadie, de Nacho Ruiz; Domina tu mente, de Steve Allen; Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie; Desata tu éxito, de Víctor Martín; Triunfa con tu e-book, ya sabes…, de Ana Nieto Churruca. 


— Indicar un resultado.


Si tiene sentido por la temática de tu libro y el contenido, otra idea interesante es indicar un número, un tiempo o cantidad. Esto otorga mayor credibilidad de cara a conseguir el resultado. Puede aparecer no solo en el título, sino también en el subtítulo.


A ver si te inspiran estos ejemplos: La semana laboral de 4 horas, de Timothy Ferriss; El plan de marketing de 1-página, de Allan Dib; 30 días. Cambia de hábitos, cambia de vida, de Marc Reklau; Plan de productividad en 30 días, de Damon Zahariades; Brilla. 30 días para liderar tu vida y tu negocio creando una atractiva marca personal, de Emilio Sánchez Lozano. 


¿Recuerdas el título de este libro? 1 000 páginas al día.



— Lista numerada

Se suelen usar mucho en artículos de blogs, en los que se indica el número de claves, recomendaciones, consejos, etc.


Los títulos así son habituales en los libros tipo lista.


Veamos algunos: Los 88 peldaños del éxito, de Anxo Pérez; 10 alimentos que cambiarán tu vida, de Rubén Monreal; 17 maneras (que nunca te dijeron) para conseguir autodisciplina, de David Valois; Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen R. Covey; 39 técnicas de PNL, de Steve Allen.



— Plan B

Si no te encaja ninguna de las ideas anteriores, mira en el interior de tu libro, es muy probable que el título esté por allí escondido en algún sitio; será una frase en un determinado párrafo o quizá el nombre que has puesto a un capítulo.


Otro truco es usar como encabezamiento la típica frase que te dicen tus clientes o el público objetivo al que te diriges: «¡No puedo más, lo dejo»; «¡Déjame en paz!»; «No tengo tiempo», etc. A veces ese comentario es tan evidente y lo hemos escuchado tantas veces que no somos conscientes del gancho que tiene: No lo pierdas de vista por si acaso.


Que se lo pregunten a Joanna Ferrero. No daba con el título de su libro dirigido a mujeres que utilizan las aplicaciones para ligar. Lo encontró en varios mensajes que le enviaban amigas o conocidas y que contenían la misma frase: «Estoy harta de ligar en Internet». Claro, ese fue el título final de su libro.


Una manera más es la que utiliza Enfermera Saturada y que consiste en darle otro sentido a títulos muy conocidos de películas, libros o canciones cambiando alguna palabra. Algunos ejemplos: Suero de una noche de verano; El paciente siempre llama dos veces o El tiempo entre suturas. 


A Enfermera Saturada la entrevisté para nuestro podcast de Triunfacontulibro.com cuando publicó La vida es suero, que fue todo un superventas. Ya tenía una gran audiencia con su blog y su cuenta de Twitter donde compartía muchos chascarrillos del mundo de las enfermeras. 


Me enteré que firmaba libros en la Feria del Libro de Madrid, y a mí que me encanta esta feria ubicada en el parque más bonito de la capital, el Retiro, fui a conocerla. Mi sorpresa y la de la larga fila de lectores, más bien lectoras pues la mayoría son enfermeras, fue descubrir que Enfermera Saturada era ¡un enfermero de Lugo!


Imaginemos que ya tienes una idea para tu título, todavía hay que perfeccionarlo dándole forma para que atrape y sea memorable.



— Título conciso

Intenta que la extensión sea breve, si puedes, que tenga menos de 8 palabras. Incluso, si lo consigues solo con 4 palabras a lo máximo, mejor.


Piensa que luego con el subtítulo tienes la oportunidad de aclarar mejor al lector de qué va tu libro.


Un título corto tiene dos grandes ventajas: se memoriza con más facilidad y se ve mejor en Internet.


Los títulos largos casi no se pueden leer en una pantalla.


Aquí tienes algunos ejemplos de títulos cortos: Ayuno mágico, de Jorge Morral; Inteligencia emocional, de Daniel Goleman; Sabiduría financiera, de Raimon Samsó; Gracias, de Juana Erice. 


Y más ejemplos, estos en inglés y ¡en una sola palabra!: Choose, de Ryan Levesque; Indistractable, de Nir Eyal; Grit, de Angela Duckworth; Influencer de Brittany Hennessy; Remote, de Jason Fried y David Heinemeier; Inspired, de Marty Cagan.



— Sencillo de memorizar


Si pones un título difícil de retener, vas a perder un disparador de ventas de tu libro que es el boca a boca.


¿Cuántas veces nos ha ocurrido que hemos querido recomendar un libro y no nos acordábamos del título? Sí, ya sé, estamos todos un poco desmemoriados, así que razón de más, ponlo fácil para nuestras cabecitas, que, como dice una amiga «el saber sí ocupa lugar y no retenemos… casi». Solo lo que sea sencillo de recordar.


No intentes ser original buscando expresiones que tengan un doble o triple sentido. La gente no va a hacer el esfuerzo de pensar para descubrir el significado de tu título.



— Fácil de encontrar-desarrollar


La gran mayoría de libros se venden hoy en día por Internet y la gran librería online, ya lo sabes, es Amazon. 


A no ser que el lector te conozca a ti o a tu libro, en cuyo caso buscará tu nombre o el título de tu libro, el resto de los mortales lo hará escribiendo algo en el buscador de Amazon.



Escribirá palabras que tengan relación con el contenido de la obra que quiere encontrar.


Si esa palabra o palabras están en tu título, tu libro tiene más «puntos» para aparecer.


En cambio, si esa palabra no encajara bien en el título y no la pudieras introducir, que suele ser lo habitual, no te preocupes, tienes otro sitio perfecto para ponerla: el subtítulo.


Fíjate en esta búsqueda de un libro por la palabra «salud». Verás que las primeras obras tienen en el título o subtítulo esa palabra.


Escribirá palabras que tengan relación con el contenido de la obra que quiere encontrar.


Si esa palabra o palabras están en tu título, tu libro tiene más «puntos» para aparecer.


En cambio, si esa palabra no encajara bien en el título y no la pudieras introducir, que suele ser lo habitual, no te preocupes, tienes otro sitio perfecto para ponerla: el subtítulo.


Fíjate en esta búsqueda de un libro por la palabra «salud». Verás que las primeras obras tienen en el título o subtítulo esa palabra.


El Subtítulo



Quiero dedicarle al subtítulo el espacio que se merece, porque tendemos a relegar estos encabezamientos secundarios. O no se utilizan o se escriben de cualquier manera.


Y en la literatura de no ficción cumplen un papel decisivo para que el lector se decida o no a comprar tu libro.


Pero de esto, y de cómo escribir tu bestseller, ya hablaremos en la Masterclass gratuita a la que ya te has inscrito.




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