Motivación para escribir:

9 formas de motivarse a escribir (que realmente funcionan)

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Muchos autores esperan a encontrar la motivación para empezar a escribir, pero la motivación no siempre está ahí.

De hecho, lo más probable es que haya días en los que ni tan siquiera te apetezca sentarte delante del ordenador y enfrentarte a la página en blanco.

No te desanimes, esta sensación es normal, lo importante es que no tires la toalla y continúes escribiendo.

La clave es ser constante, escribir incluso los días en los que no te sientas motivado. Si no es así, será fácil caer en la procrastinación.

Si te sientes desmotivado un día y dejas de escribir, es muy probable que ese día se convierta en dos, luego en tres y así hasta dejar de escribir.

Es la manera en que se suele terminar tirando la toalla.

Entonces echaremos la culpa a la falta de motivación, pero la verdad es que lo que nos venció es la procrastinación y el miedo.

Si realmente deseas publicar un libro, tienes que esforzarte por encontrar la motivación para escribir todos los días. Incluso si te encuentras desmotivado.

Superar esos momentos de flaqueza es la única manera de convertirte en escritor y terminar tu libro.

Aquí tienes 9 formas probadas para motivarte a escribir, incluso cuando no quieres hacerlo.

#1. No confundas la motivación con la pasión e inspiración

Olvida todo lo que has aprendido hasta ahora sobre escribir con pasión.

Si esperas a sentir pasión, nunca terminarás de escribir tu libro.

No puedes confiar en la pasión por la escritura. Va y viene con demasiada facilidad. No vas a estar inspirado o sentir pasión por escribir con la misma intensidad todos los días.

No siempre estarás tan inspirado para que fluyan las palabras sin esfuerzo.

Escribir un libro cuesta trabajo. Por eso muchos autores abandonan antes de terminar su primer borrador.

La motivación no solo significa amar lo que se hace. También significa que hay que esforzarse para poder hacerlo.

Por ejemplo, no siempre nos gusta ir al gimnasio, pero lo hacemos igualmente. Y al final, nos alegramos de haberlo hecho.

No confundas la pasión con la motivación.

Es importante escribir aun cuando no te sientes motivado. No siempre tienes que estar entusiasmado. Sólo tienes que empezar a escribir.

Es importante escribir aún cuando no te sientes motivado. No siempre tienes que esta entusiasmado. Sólo tienes que empezar a escribir

#2. Ordena tus ideas, construye tu hoja de ruta.

En el fondo escribir es sólo comunicar ideas. No tiene por qué ser más complicado que eso.

Por supuesto, tienes que tener claras las ideas que quieres comunicar. Por eso es importante hacer un esquema de los que quieres trasmitir antes de empezar a escribir.

Así, cuando te sientes a escribir, ya tendrás todas las ideas que quieres trasmitir recopiladas. Eso facilita mucho las cosas.

Un esquema de tus ideas es además la mejor arma contra el miedo y el bloqueo del escritor. Es mucho más difícil atascarse cuando tienes una hoja de ruta que te guía.

Pero no se trata de una simple lista de temas o ideas, ha de ser un esquema flexible pero claro, que te ayude a escribir tu libro y no te ponga piedras en el camino. Esto será tu hoja de ruta.

Todo lo que se necesitas para tener tu esquema son 3 sencillos pasos:

Una vez que veas la hoja de ruta de tu libro en forma de esquema, escribirlo te parecerá más fácil. Si haces esto, ya estarás escribiendo tu libro y habrás avanzado en el paso más importante. Estarás más motivado para escribir una vez que hayas construido este paso. Si quieres una plantilla para crear tu propia hoja de ruta puedes encontrar la plantilla de Triunfa con tu libro aquí.

#3. Marca pequeños objetivos.

La razón por la que tu hoja de ruta es tan poderosa es porque te ayudará a visualizar cómo conseguir tu libro paso a paso.

Muchos autores empiezan pensando: «Tengo que escribir lo máximo posible», o bien, se fijan unos objetivos demasiado altos que no pueden cumplir. Y cuando no alcanzan esos objetivos, se frustran y decepcionan.

Esa no es una buena manera de motivarse para escribir.

Con objetivos demasiado elevados, es fácil sentirse frustrado y es entonces cuando suele aparecer el bloqueo del escritor. Pero los pequeños objetivos alcanzables facilitan la superación de ese obstáculo.

Recuerda que la motivación no tiene nada que ver con la pasión. Si estás escribiendo, ya estás motivado.

No hace falta que te marques objetivos demasiado altos sólo para demostrar que te apasiona lo que haces. El simple hecho de hacerlo -escribir un libro- ya demuestra tu pasión. Esto ya es impresionante.

No vas a demostrar nada estableciendo objetivos inalcanzables.

Olvida los grandes objetivos, piensa en pequeño. Establece pequeños objetivos que te lleven al éxito.

Para ello, te recomiendo definir un número de palabras al día que puedas escribir. Da igual el número que sea (1.000? 500? 250?…), lo importante es que todos los días puedas cumplir ese objetivo. Define eso y no habrá excusas.

Encuentra ese número y sé constante. Si un día puedes quedarte más frente al ordenador porque tienes más tiempo o simplemente estás más inspirado, estupendo, pero si hay un día que estás más desanimado y no puedes dar tanto de ti mismo, el haber marcado un objetivo realista te ayudará a no sentirte frustrado.

Es más importante ser constante que tener sesiones de escritura épicas. Escribí mi último libro con un objetivo de 1000 palabras al día, esto puedes conseguirlo, en mi libro 1000 palabras al día explico cómo llegar a ello, pero si este no es tu objetivo no importa.

#4. Hazlo una práctica diaria.

Además de un número de palabras, te recomiendo que establezcas una rutina de escritura que te ayude a ser constante.

Escoge un momento del día en el que puedas dedicarte a la escritura sin distracciones. Da igual en que momento del día, si es por la mañana, por la noche o a medio día, tampoco importa el tiempo que sea, media, una, dos horas… lo importante es que todos los días puedas cumplir ese objetivo.

Define eso y no habrá excusas.

Haz lo mismo con tu lugar de escritura. Tal vez escribas bien en un despacho tranquilo. O tal vez te resulte más fácil concentrarte en una cafetería. Solo busca tu lugar. Donde estés cómodo y no encuentres distracciones.

La razón por la que necesitas una rutina de escritura es la misma por la que enseñas a tus hijos a lavarse los dientes cada mañana.

Puede que refunfuñen o se quejen, pero una vez que adquieren el hábito, lo hacen de todos modos, por mucho que no quieran.

Lo mismo ocurre cuando escribes un libro. Los hábitos de escritura te mantienen motivado para escribir y volver a hacerlo al día siguiente.

Una rutina de escritura te da el combustible para seguir adelante, incluso cuando crees que tu depósito se está agotando. Cuando escribir se convierte en una parte automática de tu día, es mucho más difícil procrastinar.

No caigas en la misma trampa, son expectativas que no pueden cumplirse. Para comenzar sólo trata de escribir tus ideas en una página.

#5. No escribas perfecto, simplemente escribe.

No te agobies con la idea de ser un escritor perfecto.

Siendo estrictos, de hecho, no existe un texto perfecto.

Pero además si intentas tener un texto perfecto desde el inicio, nunca terminarás tu libro porque nunca estarás a la altura de tus propias expectativas.

Hablo muy en serio. He visto a innumerables autores atascarse escribiendo el primer borrador de su libro. Empiezan bien, pero luego releen lo que han escrito, lo borran y vuelven a empezar. Así hasta 40 veces y finalmente se dan por vencidos y nunca terminan su libro.

No caigas en la misma trampa, son expectativas que no pueden cumplirse. Para comenzar sólo trata de escribir tus ideas en una página.

De hecho, ni siquiera pienses en que estás escribiendo un libro. No estás escribiendo un libro. Sólo estás recopilando tus pensamientos. Esto es una primera etapa, después tendrás tiempo para pulir tu texto.

Además, es mucho más fácil motivarse para escribir cuando te liberas de la necesidad de ser perfecto.

Simplemente ponte a escribir y deja que salga lo que hay dentro de tu cabeza. No va a ser perfecto. De hecho, probablemente será terrible.

Pero no pasa nada. La mayoría de los primeros borradores son terribles. Incluso los libros que se han convertido en bestsellers empezaron como borradores.

Acéptalo. Date cuenta de que escribir mal es una parte natural del proceso de escritura.

Un primer borrador es exactamente lo que su nombre indica: un primer paso.

Tu libro pasará por varios borradores antes de que alguien lo vea.

Por supuesto, al final tendrás que pulir el texto. Tendrás que recortar, añadir y editar. Y es probable que tengas que cambiar cosas de sitio y replantear la estructura de los capítulos. Es normal.

De momento, deja de preocuparte por lo bueno o malo que sea tu escrito y empieza a plasmar tus ideas. Más adelante podrás hacer que suenen muy bien.

No edites sobre la marcha. Sólo escribe.

Es mucho más fácil arreglar un texto cuando realmente tienes un texto que arreglar.

#6. Centrarse en el lector.

A muchas personas les resulta más fácil motivarse durante la fase de borrador. Una vez que te metes en la rutina de escribir 1000 palabras al día, todo resulta fácil.

La parte más difícil es cuando tienes que releer tu borrador para convertirlo en un libro coherente y bien escrito. 

Cuando llegues a esta fase, te aconsejo que mantengas tu motivación centrándote en el lector.

Estás escribiendo un libro de no ficción por una razón. La pregunta que debes hacerte en este momento es ¿qué te llevó a hacerlo?

En cierto modo, es porque quieres ayudar a tus lectores a resolver sus problemas.

Si está escribiendo unas memorias, es porque quiere compartir su historia con personas que pueden beneficiarse de ella.

Si estás escribiendo un libro de no ficción para compartir conocimientos, estás intentando demostrar a tus lectores que eres la persona que puede satisfacer sus necesidades.

Sea cual sea el tipo de libro que estés escribiendo, tu lector es el centro de tu motivación.

Si te sientes atascado o no tienes ganas de escribir, recuérdalo. Piensa en las personas a las que vas a ayudar y en cómo cambiará su vida gracias a tu libro.

Cuando los lectores eligen leer un libro de no ficción, no buscan la perfección ni un estilo de escritura sublime. Lo que buscan es información que mejore sus vidas.

Aquí encontrarás 4 principios básicos de redacción que te ayudarán a transmitir la información de forma que los lectores la aprecien:

No hagas que escribir sea más difícil de lo que tiene que ser. Para mantener la motivación, imagina que le hablas directamente a tu lector y que tienes un impacto en su vida.

#7. Cuida de ti mismo.

Puede parecer extraño incluir esto en un artículo sobre consejos de motivación para escribir, pero si quieres motivarte, tienes que cuidarte. 

Si estás súper estresado o agotado, no vas a trabajar bien. Y definitivamente no te vas a sentir motivado para escribir. 

No voy a mentir. Escribir puede ser un trabajo duro. Y completar un libro te pasará factura emocional, mental y, a veces, física. Si no te cuidas, es fácil que te desanimes y termines abandonando. 

Hay muchas maneras de cuidarse. Por ejemplo, puedes:

Simplemente tómate tiempo para hacer cosas que hagan que tu cuerpo y tu mente se sientan mejor. Quieres desarrollar buenos hábitos de escritura, no convertirte en una máquina de escribir. 

Estar renovado te convertirá en un mejor escritor. Cuidar de ti mismo te revitalizará para que puedas volver al día siguiente, listo para cumplir tus objetivos de escritura.

#8. Anuncia tu libro

Mientras que algunas personas prosperan con las rutinas y el autocuidado, otras se sienten más motivadas por la responsabilidad externa.

Si eres una de esas personas, te recomiendo que anuncies que estás trabajando en un libro. 

Díselo a la gente en las redes sociales, a tus amigos, familiares y compañeros de trabajo. Escribe un artículo o post para publicar. Envía un correo electrónico a tus contactos…

Sea cual sea el método que mejor te funcione, utilízalo para anunciar tu intención al mundo.

Y si te tomas en serio lo de escribir, te recomiendo que anuncies tu libro en la plataforma que te haga sentir menos cómodo.

Sí, puede parecer mucha presión. Pero es importante identificar cualquier punto de resistencia que tengas y superarlo.

Recibirás muchos comentarios positivos, que te ayudarán a estar más motivado. Y cuando tu motivación flaquee, te acordarás de que hay gente que espera ansiosamente tu libro.

#9. Reconocer y afrontar el miedo

Creo sinceramente que toda persona lleva un libro en su interior. Pero uno de los principales frenos a la hora de escribir y sacarlo fuero es el miedo.

El miedo de que tu libro no sea lo suficientemente bueno, original o significativo. El miedo a parecer estúpido o decepcionar a alguien.

Este tipo de miedos son normales, pero no debes dejar que se interpongan en tu camino.

Tienes una historia que vale la pena contar. La única manera de motivarte para contar tu historia es vencer tu miedo.

Si permites que esos miedos se apoderen de ti, sólo te llevarán a la procrastinación, la frustración y la rendición.

Si quieres superar tus miedos, te recomiendo que los afrontes de frente. Escribe todos tus miedos sobre el proceso de escritura, la autoedición o los temores sobre cómo reaccionará la gente una vez que lea el libro.

Evalúa cada miedo y reconoce lo que significa. El miedo tiene un sentido y un propósito. Es un indicador de riesgo.

Todo autor que escribe un libro que merece la pena leer está asumiendo un riesgo. Si tienes miedo, enhorabuena. Significa que tienes algo que vale la pena decir.

El miedo no es el problema. El problema es cuando te dejas llevar por el miedo.

Ten en cuenta lo que tu libro va a hacer por ti y lo que va a hacer por tus lectores.

Elabora un plan para enfrentarte a tus miedos. Por ejemplo, si tienes miedo de no terminar nunca de escribir tu libro, utiliza ese miedo como motivación. Crea una rutina de escritura y decídete a seguirla durante todo el proceso de escritura.

Estos son consejos probados que te ayudaran a encontrar motivación para escribir, ¡tómalos, te ayudaran a sacar ese libro que llevas dentro!

Estos son mis consejos para motivarte a escribir, ¡tómalos, te ayudarán a escribir ese libro que tienes dentro!

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